<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057</id><updated>2012-02-27T20:20:21.838-08:00</updated><category term='Colores'/><category term='Arte'/><category term='Música'/><category term='Libros'/><category term='Nueva York'/><category term='Ardilla'/><category term='Otoño'/><title type='text'>la ardilla errática</title><subtitle type='html'>"... et les Muses, de moi, comme étranges, s'enfuient"</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>10</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-4695485624935106070</id><published>2010-11-21T17:15:00.001-08:00</published><updated>2010-11-21T17:25:17.045-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nueva York'/><title type='text'>Pequeños placeres, encuentros inesperados</title><content type='html'>1.- No sin mi iPad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TOnBX1HeaAI/AAAAAAAAAlg/66RtDS_awbE/s1600/Squirrel%2BReading.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TOnBX1HeaAI/AAAAAAAAAlg/66RtDS_awbE/s320/Squirrel%2BReading.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5542173431595689986" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues sí, dejé caer en un comentario que mi chico me regaló un iPad por mi cumpleaños, hace un par de semanas. Y ya no sé vivir sin él. Sin el iPad, quiero decir. Sin mi chico tampoco sé vivir, pero de eso ya van 13 años. No creo que el iPad me dure ni siquiera la mitad de ese tiempo, ya habrá otro invento que lo sustituya, pero, de momento, me tiene enganchado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El secreto del iPad es su tamaño, lo bien que encaja en las manos. No es que haga nada especial o espectacular, no es que sea más rápido que cualquier otro cacharro electrónico de uso personal, simplemente da una sensación de intimidad, de conexión, que no se tiene con un ordenador portátil o de sobremesa (demasiado grande, demasiado aparatoso, demasiado pesado, ¿quién necesita un ratón?) o con un teléfono (demasiado pequeño, además suena y molesta). El iPad es un concepto muy inteligente, con un diseño increíble. Y es que, ya lo dicen los chicos de Revisión del Interior, Apple es sobre todo una marca de productos de diseño. Porque habrá mejores teléfonos, pero todos imitan al iPhone. Y lo mismo ocurre, y ocurrirá con el iPad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre me ha costado comprender la querencia de las mujeres a sus bolsos, verdaderos objetos de deseo de precio exorbitante. Gracias al iPad creo que lo comprendo mejor: se trata de un objeto que va contigo, que tiene una utilidad cierta pero cuyo valor añadido está en su portabilidad y su belleza. En realidad lo deseas por sí mismo y lo justificas en la utilidad, cierta, que tiene. Pero en el fondo es lo de menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.- Interludios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo único que conocía de la ópera “Intermezzo” de Richard, Strauss, era su existencia. Y ahora que la he visto en directo resulta que es una obra espléndida, divertida, algo histérica, con orquestaciones de capas y capas de cuerda, metal y madera al más puro estilo Strauss y pasajes casi jazzísticos, con staccatos de piano y percusión un tanto inesperados. Además, con tanto drama, muerte y amor imposible en el repertorio operático tradicional, se agradece una obra divertida, una comedia sexual sobre cuernos y domesticidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi año pasado en Washington, me doy cuenta ahora, fue un interludio entre mi vida en Madrid y mi vida en Nueva York. A mí lo que más me gusta de mi vida es la domesticidad, el tiempo que paso en casa, con mi chico, rodeado de mis cosas, con o con mi iPad, leyendo, comiendo, disfrutando de puertas adentro. Ya me comprendéis. Vamos a ver, no es que no me guste salir, ni comer fuera ni viajar. Al contrario, me encanta. Pero con el tiempo me doy cuenta de que soy persona de entorno interior, como soy persona de mañana. A ello se añade que me encuentro aquí como pez en al agua y que aún haciendo un trabajo que no me estimula en lo más mínimo, soy muy feliz. Creo que ya lo he contado, y creo que se me nota, nunca me ha costado menos adaptarme a una ciudad. La simbiosis es óptima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.- Patti&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy persona de mañana y no estoy demasiado de acuerdo con eso que dice Patti Smith de que la noche pertenece a los amantes. Para el amor, para amar, no hay horas. Le dediqué una de las primeras entradas de este blog al libro “Just kids” de Patti Smith, es la que sale fotografiada en mi iPad en el encabezamiento de esta entrada. Ahora el libro ha ganado el “National Book Award”.  A mí los premios me dan mucha pereza, quizá porque nunca he ganado uno (bueno sí, uno, pero no me lo dieron a mí en exclusiva y además no era por un logro creativo sino laboral), parece que si le dan un premio a alguien es mejor o peor creador. Yo tengo mis dudas, la verdad, y no sólo por Borges y el Nobel o Hitchcock y el Oscar (pocos ejemplos mejores), sino también porque la creatividad, el genio no se pueden realmente medir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal como conté en su momento, me gustó el libro por su honestidad, su “limpieza”, su aparente estilo de escritor joven. La mayor parte de los libros que se escriben hoy, en cualquiera de los tres idiomas que sé leer, me resultan sobrecargados, llenos de adjetivos, adverbios, coordenadas y subordinadas, como si sus autores estuviesen en una carrera por ver quién hace más malabarismos con palabras desconocidas y construcciones semánticas raras y supuestamente originales. El libro de Patti Smith cuenta con sencillez y sinceridad una historia de amor, de amistad, entre dos artistas en un momento duro pero especialmente creativo de esta ciudad. Un delicia inesperada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.- La cena&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno va a cenar a un restaurante del barrio, no espera sorpresas, sino más bien trasladar a una mesa ajena pero no lejana, rodeada de convecinos desconocidos, la domesticidad de todos los días. Fuimos el martes pasado a un italiano a dos manzanas de donde vivimos que nos había recomendado nuestra casera, el típico sitio “de toda la vida”, algo caro para lo que es pero muy agradable, con camareros mayores y eficaces aunque algo contestones, paredes forradas de madera, mesas demasiado juntas, bastante ruido, comida muy satisfactoria, sin aspavientos ni pretensiones. Me recordó un poco a mi restaurante favorito de Roma, Nino, en la via Borgognona. A mí me gusta mucho ese modelo de local, cada vez huyo más de lo que está de moda, acabo pasando hambre y sintiéndome mayor, hortera y fuera de lugar. En esta ciudad, eso sí, reservas mesa pero nunca sabes bien a qué hora te vas a sentar. Y claro, te das al alcohol mientras esperas. Afortunadamente al día siguiente yo no trabajaba, porque la ONU celebra las fiestas musulmanas y era, al parecer, la pascua del cordero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llevábamos 10 minutos esperando a sentarnos, mi adorado marido me dijo: “La verdad es que está menos calvo de lo que pensaba”. Le contesté “¿Quién?”, y me dijo “Woody”.  En la mesa del restaurante más cercana a la ventana estaban sentados Woody Allen y Soon-Yi, con otra pareja, cenando y hablando tan contentos. Dicen que es habitual verlos por la ciudad, para mí fue la primera vez, y reconozco que me hizo ilusión, pues no deja de ser uno de mis cineastas favoritos de siempre. De hecho, estoy empeñado en ir a ver el espectáculo de Navidad de Radio City Music Hall, que debe ser un poco de pachanga, pero que me recordará a “Radio Days”, una de sus películas más mágicas. Aunque yo sea más de “September”, o de “Everyone says I love you”. O de "Husbands and Wives" o "Interiors". Siempre hay algo disfrutable en sus películas. Por cierto, me comí unas chuletas de cordero riquísimas, aunque no fuese en honor de los islámicos, que hasta ahí no llego, y el camarero nos trajo galletitas sin necesidad de pedir postre ni café. Lo imprevisible, si es dulce, siempre será bienvenido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo no soy un ciudadano del mundo, soy madrileño y un poco neoyorquino. Ciudadano del mundo es Polo, a quien dedico esta canción (y creo que acierto), deseándole lo mejor en su nueva andadura bloguera por partida doble. El sensualista se nos cortocircuita, seguro que para bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/5X6JULjj6hU?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/5X6JULjj6hU?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-4695485624935106070?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/4695485624935106070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/11/pequenos-placeres-encuentros.html#comment-form' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/4695485624935106070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/4695485624935106070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/11/pequenos-placeres-encuentros.html' title='Pequeños placeres, encuentros inesperados'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TOnBX1HeaAI/AAAAAAAAAlg/66RtDS_awbE/s72-c/Squirrel%2BReading.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-7421020610989159467</id><published>2010-11-07T14:44:00.001-08:00</published><updated>2010-11-07T17:57:06.652-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Otoño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colores'/><title type='text'>Bermellón</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TNctZHqyAJI/AAAAAAAAAk8/DHaGKfkeEJM/s1600/p179C.png"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 300px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TNctZHqyAJI/AAAAAAAAAk8/DHaGKfkeEJM/s320/p179C.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536944176453779602" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Creo que ya lo he contado aquí: aún guardo la caja de lápices de colores de cuando era pequeño, me la llevo conmigo allá donde voy aunque haga décadas que no los uso. Es una de esas ataduras sentimentales a la infancia que cuesta justificar y a la que aún cuesta más renunciar. A cualquier persona que abra la caja metálica con nombre alemán le llamará la atención que hay dos lápices intactos, jamás usados, ambos en el extremo derecho: el blanco y el negro. Por el contrario, hay algunos casi diminutos, los más utilizados, los más queridos, los colores favoritos, casi todos colores fuertes y cálidos. El más canijo de todos los lápices es el bermellón. Mi color favorito. Dos grados alejado del rojo puro, de camino hacia el naranja. Es conocido también como Rojo de China. O Pantone 179.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena a color sintetizado, del tipo que resulta difícil de ver en la naturaleza, y sin embargo se encuentra estos días en los bosques de Nueva Inglaterra y del propio estado de Nueva York, en la explosión de colores de las hojas de otoño. Viajando en tren el otro día de Nueva York a Boston, o en una reciente excursión por el valle del río Hudson a los Catskills, no sólo tuve serias reminiscencias Whartonianas (uno se emociona al ver que si te bajas en Kingston, Rhode Island, un transporte te lleva gratuitamente a Newport, donde Newland Archer y Ellen Olenska estuvieron más cerca que nunca de consumar su amor, "&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=EeI2TkebVn0&amp;feature=related"&gt;You gave me my first glimpse of a real life&lt;/a&gt;"), sino que pude ver hojas, árboles enteros, sicómoros y erables, cargados de hojas de color bermellón, acompañados de abedules y álamos de color oro, olmos de hoja ya marrón, pinos verdes. El clima húmedo y que pasa con gran rapidez del frío al calor y viceversa favorece esta sinfonía de colores otoñales, más viva que en Europa pero (según me dicen), menor que en Japón. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TNdX_RGx_AI/AAAAAAAAAlE/V_O2IqXvtBU/s1600/Vanderbilt+Hudson.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TNdX_RGx_AI/AAAAAAAAAlE/V_O2IqXvtBU/s320/Vanderbilt+Hudson.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536991011310533634" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tren de Nueva York a Boston es el más rápido del país más poderoso del mundo: tarda en recorrer la mitad de la distancia que va de Madrid a Sevilla el doble que el AVE que se construyó hace casi 20 años. El poder de este país no se nota en sus infraestructuras, eso está claro. Durante una buena parte del viaje me dediqué a mirar por la ventana, hipnotizado por los colores, los reflejos del sol en el océano y la música de Steve Reich que sonaba en mi iPod.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/xU23LqQ6LY4?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/xU23LqQ6LY4?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-7421020610989159467?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/7421020610989159467/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/11/bermellon.html#comment-form' title='32 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/7421020610989159467'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/7421020610989159467'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/11/bermellon.html' title='Bermellón'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TNctZHqyAJI/AAAAAAAAAk8/DHaGKfkeEJM/s72-c/p179C.png' height='72' width='72'/><thr:total>32</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-5228429828771771567</id><published>2010-10-23T19:32:00.001-07:00</published><updated>2010-10-26T16:43:21.527-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ardilla'/><title type='text'>De vuelta</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMObT26LS6I/AAAAAAAAAkQ/8tT2P8KFj_c/s1600/P8160243.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMObT26LS6I/AAAAAAAAAkQ/8tT2P8KFj_c/s320/P8160243.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531435532800445346" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;No he vuelto a verte desde aquella tarde&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;En algún momento de los años 80 se empezó a utilizar la expresión “de vuelta” o, mejor dicho, “estar de vuelta”, para referirse a personas que supuestamente habían vivido tanto y tan rápido que lo habían visto y experimentado ya todo y habían perdido toda capacidad de sorpresa. Como no vivo en España y me muevo en un microcosmos muy limitado y formado por personas casi todas de mi edad y no todas de mi nacionalidad, no estoy al corriente de los usos idiomáticos del momento y no tengo idea si la expresión “estar de vuelta” se sigue utilizando con ese significado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;El caso es que yo siempre estoy de ida, no creo que llegue el día en que esté de vuelta de nada.  No se me ocurre nada más triste, nada más aburrido, que estar de vuelta, haberlo hecho todo, haberlo visto todo. No me gustaría nada que alguien dijese de mí que estoy de vuelta. Aunque haya vuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMOb9EOst6I/AAAAAAAAAkY/MVL3QDTwdzc/s1600/P8010228.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMOb9EOst6I/AAAAAAAAAkY/MVL3QDTwdzc/s320/P8010228.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531436240750819234" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Pedimos un té con cruasán&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Ya no voy en autobús a trabajar, sino andando. Tardo casi menos y aunque no puedo leer (ni revistas, ni libros, ni mensajes de texto ajenos) veo gente y situaciones. Voy bajando por York Avenue, con sus colegios, hospitales y pequeños comercios, y desemboco en Sutton Place, coto de millonarios y limusinas con chófer, porteros de edificio con librea, mujeres esqueléticas de cara esculpida a base de colágeno y bisturí y mucamas latinoamericanas paseando a perritos pequeños, lanudos y suaves, inmaculados de limpios, da gusto verlos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;La otra mañana vi no lejos de casa a una pareja de dos hombres mayores, ambos muy delgados, cogidos del brazo. Uno andaba lentísimo, casi arrastrando los pies, y tiraba del otro, aún más lento, seguramente víctima relativamente reciente de una isquemia o un ictus. Me dio un escalofrío al verlos. Me reconocí en ellos dentro de 30 ó 40 años, si es que tengo suerte. Y mientras imaginaba todo un “flash forward” en mi cabeza, me di cuenta al cruzármelos que uno de ellos, el más perjudicado, llevaba en la mano que le quedaba libre una bolsa de una pastelería fabulosa del barrio, de donde salía olor a croissant. A croissant verdadero, el que en París se puede comprar en la panadería de la esquina pero que en cualquier otro lugar es casi imposible de encontrar. Un croissant así te arregla un día entero, o al menos la mañana. Mayores, perjudicados, pero sabiendo sacarle jugo a lo que tienen, a la vida. Lo repito: ojalá tenga yo esa suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMOdGdwz3OI/AAAAAAAAAkg/nIpzmRzJYgY/s1600/P2060006.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMOdGdwz3OI/AAAAAAAAAkg/nIpzmRzJYgY/s320/P2060006.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531437501735230690" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Llovía a mares sobre la avenida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Coincidí la otra noche, como tantos otros días, con Notorious. Había hecho un día estupendo, de cielos azules y muy limpios, pero al atardecer se había estado nublando. Íbamos camino de la parada del autobús cuando noté que me cayó una gota en la cara. Levanté el brazo y paré un taxi. No habíamos acabado de montarnos cuando empezó a descargar una manta de agua de aúpa. Éramos un poco como Holly y Fred en la escena final de “Desayuno con Diamantes”, pero sin gato. Y sin dramas baratos, que hasta yo que soy fans confeso de la película reconozco que el diálogo es malísimo (“hay tonos del alumbrado de esta ciudad que son muy malos para el cutis”). No sé de qué nos reíamos, pero nos reímos un montón durante el viaje mientras las nubes descargaban con furor. Quizá fue porque le conté que he conocido un señor que se llama Limón (los filipinos se ponen unos nombres tremendos, he conocido también a un Marrón y un Rosarito) o quizá fuera ella quien me contó alguna trastada de alguna de sus hijas, que siguen siendo de traca, y nos entró la risa floja, como nos pasa a menudo. El caso es que la lluvia no escampó y nos calamos hasta los huesos al salir del taxi. Era lluvia cálida, casi de verano, en el fondo se agradecía mojarse un poco. Y si encima te has estado riendo a mandíbula batiente y con alguien muy querido, con quien compartes complicidades casi sin intentarlo, llegas a casa con una sonrisa de oreja a oreja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMOeRBZZZOI/AAAAAAAAAko/--AFGUt0NGQ/s1600/P9040314.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMOeRBZZZOI/AAAAAAAAAko/--AFGUt0NGQ/s320/P9040314.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5531438782611023074" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Luego te fuiste, no sé todavía por qué&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Vamos y venimos, algunos están de vuelta, otros estamos de ida. Encontramos en los lugares más insospechados amigos inesperados, artistas multidisciplinares amantes de las flores y del Japón, enigmáticos seres cuatripolares que sacan magia de las palabras, viajeros solitarios por países pequeños, chicas piratas con muchas historias por contar y en busca de corsarios en Nueva Inglaterra o La Latina, diseñadores de interiores exquisitos, fotógrafos y narradores del lumpen más morboso y del artisteo de toda la vida, chicas de moda que se van a Hawaii y por poco no vuelven, maestros de la narración que deambulan por el mundo siguiendo, sin saberlo, a una diva del soul casi olvidada, comentaristas elegantes de cultura queer. Uno empieza una aventura sin saber hasta dónde le va a llevar, de hecho si lo supiera no se embarcaría en ella, porque ya estaría de vuelta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;“&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Sin hablar me decías adiós&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Cuando yo tocaba en un grupo pop, hace 30 años, me obsesionaba el final de las canciones. Siempre procuraba que nuestras canciones tuviesen un buen final, no un simple redoble de batería tras la repetición ad infinitum del estribillo. Con las canciones me pasa como con las películas o las novelas, siempre me han gustado que terminen bien, no necesariamente con un final feliz, pero sí un final que tenga sentido, que encaje en el todo, que lo redondee. Si algo tiene que terminar, y casi todo, incluidas nuestras vidas, termina, siempre es preferible que lo haga bien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/VdYp66B5LpI?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/VdYp66B5LpI?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'times new roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;La foto del encabezamiento es del primer arreglo de flores que hice tras instalarnos en nuestro piso en Nueva York. Las demás son de ardillas neoyorquinas e inanimadas (Manhattan &amp;amp; Brooklyn). Y una vivita y coleando, en la nieve delante de la Casa Blanca en Washington DC.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-5228429828771771567?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/5228429828771771567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/10/de-vuelta.html#comment-form' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/5228429828771771567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/5228429828771771567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/10/de-vuelta.html' title='De vuelta'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TMObT26LS6I/AAAAAAAAAkQ/8tT2P8KFj_c/s72-c/P8160243.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-5777795482709144296</id><published>2010-09-20T18:59:00.001-07:00</published><updated>2010-09-20T19:04:54.928-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><title type='text'>Los mejores vídeos de todos los tiempos</title><content type='html'>Os tengo abandonados. Lo siento, estoy hasta arriba de trabajo. Sé que poner el trabajo como excusa es lo peor, pero es cierto. Volveré pronto. Con más cosas. Mientras tanto, os dejo un vídeo.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;object width="640" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/nHlJODYBLKs?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/nHlJODYBLKs?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="640" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si este blog tuviese una sección sobre los mejores vídeos de todos los tiempos, a lo mejor incluiría éste, del grupo OK Go, que conozco poco pero prometo explorar más. La canción está bastante bien, pero el vídeo es superlativo. Filmado en un solo plano. De dónde habrán sacado unos perros tan listos. Y sale una cabra, que va a lo suyo. ¿No os gustan las cabras? A mí me fascinan.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Escribo pronto.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-5777795482709144296?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/5777795482709144296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/09/los-mejores-videos-de-todos-los-tiempos.html#comment-form' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/5777795482709144296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/5777795482709144296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/09/los-mejores-videos-de-todos-los-tiempos.html' title='Los mejores vídeos de todos los tiempos'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-3382519354027410514</id><published>2010-09-02T16:37:00.000-07:00</published><updated>2010-09-02T16:52:44.196-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nueva York'/><title type='text'>Pantallas absorbentes</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: arial, sans-serif; font-size: 13px; border-collapse: collapse; "&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond; "&gt;Voy a trabajar en autobús. Siempre he sido defensor del metro, pero aquí me viene mejor coger el autobús, tardo lo mismo pero voy sentado y veo mundo. Por lo general me suelo llevar un libro (una vez terminada la biografía de Patti Smith y Robert Mapplethorpe y después de los “&lt;a href="http://www.nytimes.com/2010/06/13/books/review/Carson-t.html"&gt;role models&lt;/a&gt;” de John Waters, estoy ahora con una biografía de &lt;a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Anne_Louise_Germaine_de_Staël"&gt;Madame de Staël&lt;/a&gt;) y por las mañanas soy capaz de concentrarme y leer, pero por las tardes prefiero fijarme en la gente. A veces también miro por la ventana, pero incluso cuando lo hago me fijo más en el paisaje humano que en el urbano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Garamond;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond; "&gt;Casi todos los viajeros van enganchados a una pantalla. Del móvil, la blackberry o la “play”. No puedo decir que sea distinto a Madrid o a cualquier otra ciudad del mundo occidental, pero en esta ciudad hay, pienso, una fruición pantallista excesiva. Por ejemplo, el otro día se me sentó al lado una rubia muy mona y muy pija con su niño de unos 5 años, igual de ideal que ella, en las rodillas. El niño era muy bueno pero para que lo fuese aún más, la madre sacó el iPhone del bolso y le puso una peli de dibujos. Bueno, la veían ambos, porque se repartieron los auriculares. La verdad es que la peli era divertidísima, no la reconocí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Garamond;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond; "&gt;La línea de autobús que cojo es bastante tranquila, aunque tiene la desventaja de parar cada dos manzanas. Casi todos los pasajeros son mujeres, me pregunto por qué será. Esta mañana sólo iban dos hombres más, uno mayor, con gorra de béisbol y cargado de bolsas de plástico y otro más joven, con barba. Todo lo demás eran mujeres. Me he sentado al lado de una chica muy joven que tecleaba ferozmente en su blackberry.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Garamond;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond; "&gt;¡Ay la blackberry! Las posibilidades que ofrece ese aparato, no me extraña que las hayan prohibido en los Emiratos Árabes, China y demás enclaves privilegiados de la protección de los derechos individuales. Yo tuve una en mi último año en Madrid y tengo que reconocer que es a la vez un invento estupendo (se teclea tan bien) y una máquina infernal, que te impide, salvo que la apagues, desconectar del trabajo. En Nueva York la gente exige que le paguen más si la empresa les obliga a llevar blackberry, porque supone trabajar muchas más horas. También conozco algún matrimonio roto por culpa de conversaciones adúlteras encontradas por casualidad por la pobre mujer engañada en la pantalla infame… La verdad es que no echo de menos la máquina (“blackburra”, la llamaba uno que conozco) y estoy encantado con mi móvil actual, de primera generación, aunque como soy fans de los sms me da envidia cuando veo a gente teclear a dos manos. Como la chica que estaba a mi lado en el autobús.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Garamond;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond; "&gt;El jugo que le sacaba la muchacha al aparato y lo bien que se lo pasaba, igual que el niño de la peli de dibujos. Estaba manteniendo dos conversaciones simultáneas. Con dos chicos (o al menos ambos tenían nombre de chico, Jon y Gary). La tía pasaba de una conversación a otra con una facilidad pasmosa y estaba igual de concentrada en ambas. Y yo absorto en la pantalla ajena, claro. Lo mejor fue que en un momento determinado, casi a la vez, ambos le propusieron quedar por la noche. A ambos les dijo que no, que ya tenía otra cita. A mí me daban ganas de hacerle un monumento a esa chica, sobre todo porque me la imaginaba quedándose en casa sola, comiendo un buen bol de helado de vainilla y viendo la tele, que seguro (seguro) que era un plan mucho mejor que quedar con cualquiera de esos dos (¿tres?) pesados. Porque el que está solo porque quiere, no porque no tiene más remedio, no está solo, ni mucho menos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Garamond;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond; "&gt;No os penséis que me paso el día leyendo las pantallas ajenas, pero hago lo que se puede, que os tengo que informar de lo que pasa por aquí. El otro, a la vuelta (que siempre es más corta) me tocó al lado de una señora de edad mediana que le estaba escribiendo un mensaje a una amiga. Le decía que tenía entradas para el US Open de tenis, que se juega aquí estos días, y que podían ir este jueves o el siguiente. Al final añadía, “Y tráete a tu novio, que ya tengo ganas de conocerle”. Antes de enviar el mensaje, releyó y lo cambió. Borró la frase final y escribió: “Te puedes traer a quien quieras (y ¿qué es eso que oigo de un novio? Ya me contarás)”. Releyó y volvió a borrar. Nueva versión: “No sé si estás saliendo con alguien, tráete a quien quieras”. Borró. “Si quieres traerte a alguien, no tienes más que decirlo”. Versión definitiva: “Avísame si va a venir alguien más, intentaré encontrar más entradas pero no prometo nada”. Y mandó el mensaje. Me recordó a mi chico, que antes de enviar un sms (aunque sea para decir que se está ahogando) escribe 17 versiones hasta dar con la definitiva. Pero es parte de su encanto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="font-family:Garamond;font-size:130%;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Garamond; font-size: 16px; "&gt;Yo interpreté que las ganas de esta señora de conocer al novio de la ínclita comunicante habían disminuido ante la perspectiva de que fuese como los pretendientes de la otra chica blackbérrica (o como yo, que mi vecina se dio cuenta de que la espiaba aunque tenía a Mme de Staël abierta sobre mis piernas -qué mal suena eso-), es decir un pesado. Me quedé con ganas de ver la respuesta pues al poco de enviar el mensaje, sonó su teléfono. Era ella, lo supe desde el primer momento y mi excitación subió pues me iba a enterar de todo, pero mi vecina de asiento le dijo “estoy en el bus, no puedo hablar, en cuanto llegue a casa te llamo” y me quedé sin saber si hay o no novio, con el interés que yo tenía y lo absorto que me tenía la pantalla. No hay derecho.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; "&gt;&lt;span style="font-family:Garamond;font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-size: 12pt; font-family: Garamond; "&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/SLkVWcyPg8o?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/SLkVWcyPg8o?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-3382519354027410514?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/3382519354027410514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/09/pantallas-absorbentes.html#comment-form' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/3382519354027410514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/3382519354027410514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/09/pantallas-absorbentes.html' title='Pantallas absorbentes'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-2018581804035667262</id><published>2010-08-30T16:38:00.000-07:00</published><updated>2010-08-30T17:02:09.679-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nueva York'/><title type='text'>Modernos, chulos y jugadores de frontón</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/THxBIwZk8II/AAAAAAAAAjI/vEm4PZPcmR8/s1600/Leon+Levinstein.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 266px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/THxBIwZk8II/AAAAAAAAAjI/vEm4PZPcmR8/s320/Leon+Levinstein.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511351662681583746" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;La verdad es que en inglés suena mucho mejor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Me gusta hacer fotos, me gusta la fotografía artística, mi problema es que no sé realmente reconocer la fotografía “buena” de la “no tan buena”, sólo me guío por mi gusto. Tampoco es que de pintura sepa mucho más, pero al menos siempre se puede apreciar la técnica, la perspectiva, la composición, la luz. En fotografía es más complejo, no hace falta por lo general una técnica especial, sino simplemente tener “buen ojo”, tanto la composición como la luz pueden ser alteradas en el revelado, y no digamos ya si se utilizan programas informáticos. Así que, como decía, al no saber de técnicas fotográficas, me ciño a lo que me gusta, y aquí, como en casi todo, mis gustos son muy amplios, me va el blanco y negro y el color, el retrato y la fotografía periodística, el clasicismo al estilo &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.mapplethorpe.org/"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Mapplethorpe&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, de quien escribía el otro día o el barroquismo de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/www.optimistique.com/pierre.et.gilles"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Pierre et Gilles&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;. Y me gustan tanto estilos naturales, espontáneos, como estilos más rebuscados, más posados.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;No había oído nunca hablar de Leon Levinstein hasta que vi una exposición de sus fotografías el otro día en el Metropolitan. Hace una quincena de años, cuando empezaba a acariciar la idea de venir a vivir a Nueva York, mi amigo Carlos me dio un consejo fantástico. “Si te vienes a vivir aquí, lo primero que tienes que hacerte es miembro del Metropolitan Museum”, me dijo. Y dicho y hecho. El Metropolitan, como el Louvre o el British, tiene de todo, desde templos egipcios a esculturas de los hermanos &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.metmuseum.org/special/se_event.asp?OccurrenceId=%7B9C6923D2-D348-4761-BEB3-A943934068D2%7D"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Doug y Mark Starn&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, pasando por claustros románicos españoles y tropecientos Van Goghs. O el cuadro de Gustave Moreau de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.metmuseum.org/toah/works-of-art/21.134.1"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Edipo y la Esfinge&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, por ejemplo. Los miembros ven las exposiciones antes que nadie, entran gratis todas las veces que quieran, y se pueden dar el lujo de poder ir a pasar sólo media hora para ver vasijas de celadón de la dinastía &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.christies.com/LotFinder/lot_details.aspx?intObjectID=5167308"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Ming&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; o cristales bizantinos del siglo V sin preocuparse de haber pagado veinte dólares en la puerta.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="  color: rgb(0, 0, 238); -webkit-text-decorations-in-effect: underline; font-family:Georgia, serif;font-size:15.8333px;"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/THxCWkS08ZI/AAAAAAAAAjg/xuyZmLVLDvs/s320/Leon-Levinstein.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511352999461843346" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 233px; height: 320px; " /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Iba yo, ya miembro del museo, buscando unas salas con &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.metmuseum.org/toah/works-of-art/1972.120.3"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;tejidos mamelucos&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; cuando me topé con la exposición de fotografías de Levinstein, que me gustó muchísimo. No sólo eran fotos de modernos, chulos o jugadores de frontón, las había también putas, yonquis, señoras gordas, señores en traje, tomadas en Nueva York entre 1950 y 1980. No había ni un famoso, nadie reconocible. Todos estaban fotografiados un poco al tuntún, sin ningún posado, frecuentemente descabezados, casi como si fuesen fotos que han salido mal encuadradas, pero de un efecto muy impactante. Me gustaron muy especialmente las tomadas en la playa, en Coney Island, en los años 50, quizá porque me recordaban a la secuencia de inicio de “&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=3s62HiPVlls"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Imitation of Life&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;”, cuando Lana Turner se encuentra por primera vez con Annie y su hija, que no tienen donde pasar la noche, y se las lleva a casa, y también conoce al fotógrafo interpretado por el guapo John Gavin, cuyo amor deja pasar a cambio de una vida de éxito y lujo en Hollywood. Me gusta muchísimo esta foto, de un hombre recostado en la playa sobre una bolsa de una carnicería, durmiendo la siesta al sol, su mujer, a quien apenas se advina, recostada sobre sus piernas y los dos niños acurrucados entre ambos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style=" color: rgb(0, 0, 238); -webkit-text-decorations-in-effect: underline; font-family:Georgia, serif;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/THxB-iayu3I/AAAAAAAAAjY/HoIZQTgWtR8/s320/DP161905.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511352586641521522" style="display: block; margin-top: 0px; margin-right: auto; margin-bottom: 10px; margin-left: auto; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 282px; " /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Levinstein no es excesivamente conocido, nunca tuvo afán de notoriedad y apenas expuso mientras vivía, se ganaba el jornal trabajando de diseñador gráfico y dedicaba su tiempo libre a la fotografía. A mí sus fotos me recuerdan a veces a Cartier-Bresson, otras a Catalá Roca y sobre todo a Uno. Y es que Uno es mi fotógrafo de referencia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/THxBghQBYtI/AAAAAAAAAjQ/NIZ-gW_7sec/s1600/DP227144.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 250px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/THxBghQBYtI/AAAAAAAAAjQ/NIZ-gW_7sec/s320/DP227144.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511352070931833554" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Todas las fotos pertenecen a la exposición &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;a href="http://www.metmuseum.org/special/se_event.asp?OccurrenceId={C9CE6916-DFEF-4B86-BDB0-EE290C523227}"&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;“Hipsters, Hustlers and Handball players: Leo Levinstein New York Photographs 1950-1980”&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, en el Metroplitan Museum de Nueva York.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;font-family:Arial;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;font-family:'Times New Roman';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="mso-ansi-language:ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;   &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-2018581804035667262?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/2018581804035667262/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/modernos-chulos-y-jugadores-de-fronton.html#comment-form' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/2018581804035667262'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/2018581804035667262'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/modernos-chulos-y-jugadores-de-fronton.html' title='Modernos, chulos y jugadores de frontón'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/THxBIwZk8II/AAAAAAAAAjI/vEm4PZPcmR8/s72-c/Leon+Levinstein.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-7401721708866822236</id><published>2010-08-23T17:07:00.000-07:00</published><updated>2010-08-23T17:24:25.534-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nueva York'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ardilla'/><title type='text'>Esbozos de Manhattan (1)</title><content type='html'>&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;A veces me dan ramalazos jazzísticos. No soy un gran aficionado al jazz y en directo me suele aburrir tanta ostentación de virtuosismo instrumental, pero hay grabaciones a las que siempre vuelvo, sobre todo de jazz vocal: todo Ella Fitzgerald, mucho Billie Holiday y Sarah Vaughan. Y Miles Davis, por supuesto, cuya música de alguna manera es también vocal. Cuando escuché “Kind of Blue” me dije que ahí empezaba y terminaba el género. Hay otro disco suyo que, sorprendentemente, me gusta mucho, “Sketches of Spain”. Digo sorprendentemente porque no &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;me gusta la música de clara raíz española y además detesto el Concierto de Aranjuez, que es la primera pieza, en adaptación a su trompeta, a su voz, del disco de Miles. Almodóvar tuvo el buen gusto de utilizar en dos ocasiones su “Saeta”, en los títulos de crédito de Tacones Lejanos y en una actuación algo absurda que sale en la Flor de mi Secreto.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;En fin, que cuento todo esto, yéndome por las ramas como de costumbre, para iniciar una sección de este blog, tan nuevo y ya con tantas pretensiones. La idea es haceros partícipes, queridos lectores, de cosas que veo, escucho o me ocurren en Manhattan. Iré acumulando pequeñas historias y cuando tenga tres o cuatro interesantes las contaré aquí. Espero que os entretengan. Y aquí os dejo la primera entrega.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;1.- &lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FF0000;"&gt;Madison Avenue&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. Las tiendas más lujosas del mundo jalonan sus aceras. Desde una cierta distancia veo una señora mayor, muy mayor, esquelética, apoyada en un andador metálico con ruedas, cruzando la avenida con el semáforo para peatones ya parpadeando. Las viejas neoyorquinas se asemejan a las madrileñas en lo incombustible, pero ahí se acaba el parecido. Las de Madrid suelen ser gorditas y dicharacheras y acostumbran a ir en grupo o al menos en pareja, las de aquí son verdaderas radiografías andantes, da la impresión de que se van a romper en cualquier momento. Y esta pobre señora, con cara angustiada, se rompió, justo cuando terminaba de cruzar la calle. La vi caer de costado toda ella, rígida, agarrada al andador, casi en cámara lenta. Quizá sea de mal gusto decirlo, pero me recordó a la caída de las torres gemelas, aunque éstas cayeron, afortunadamente, sobre sí mismas, no de costado. Como decía, vi esta escena a cierta distancia. Cuando llegué a la esquina la señora estaba caída, con cara de dolor y de pánico, en la calzada. El tráfico no se había parado, daba la impresión de que la iban a atropellar. Una mujer relativamente joven y algo gorda, que empujaba un carrito y daba a su bebé un biberón, se hizo cargo de la situación, cogió su móvil y llamó a urgencias. Dijo que no había que moverla y le colocó el bolso, que iba colocado en el andador y cayó al lado de la pobre señora, bajo la cabeza. Era un bolso de Prada, inmenso. Al fin y al cabo, era Madison Avenue.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;2.- Al lado de la sede de las &lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FF0000;"&gt;Naciones Unidas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; (que es donde trabajo) hay un pequeño parque sumamente agradable. Todos los miércoles se organiza un mercado de agricultores de los alrededores de la ciudad, que venden directamente sus productos.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Cuando no hay mercado, los bancos del parque se llenan de personas mayores, de niños pequeños (invariablemente blancos) con sus cuidadoras (negras o latinas) y vagabundos. Por la noche, cuando la zona se vacía de gente, sólo quedan vagabundos. Precisamente una noche, al salir de trabajar, vi en el parque a una mujer afroamericana, de en torno a 30 años, rodeada por el habitual carrito de supermercado cargado de bolsas negras y un par de maletas. Estaba sentada, con las piernas en alto, a lo largo del banco. En su regazo tenía un reproductor de dvd portable y estaba viendo, muy interesada, una película antes de irse a dormir.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Reconozco que me quedé con ganas de saber qué película era.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;3.- La temperatura en los andenes del &lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color:#FF0000;"&gt;metro&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; de Nueva York debe rondar los 50 grados en verano. Cruzar el umbral de un vagón, todos&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;exageradamente climatizados, supone una bajada repentina de al menos 25 grados. Volviendo del teatro la otra noche había unos músicos en el vagón. No tocaban el cóndor pasa o clavelitos. Eran tres hombres negros que cantaban como los ángeles, a tres voces, canciones estándar americanas. Todo el mundo les dio algo. Al cabo de un par de paradas se subió al vagón un tipo de unos 30 años con media melena oscura, una camiseta de tirantes y los brazos más bonitos que he visto nunca, de músculos largos y fibrosos y venas marcadas sin exageración. Afortunadamente no tenía los antebrazos cubiertos de tatuajes, que es lo que lleva la mayoría de chicos en esta ciudad, pero al levantar el brazo izquierdo y agarrar la barra exhibió un tatuaje inmenso y lleno de colores que cubría casi por completo la cara interna del bíceps. Era ovalado y destacaba un dibujo de grandes llamas en el centro, que quemaban una estrella de David, una cruz y un libro (imagino que el Corán). En la parte superior del tatuaje ponía, en perfecta letra cursiva inglesa, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="Edwardian Script ITC&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;font-family:'Edwardian Script ITC';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;Fucking Religion&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style="Edwardian Script ITC&amp;quot;font-family:&amp;quot;;"&gt;   &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;y, en la parte inferior, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-TRAD"  style=" ;font-family:'Edwardian Script ITC';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:x-large;"&gt;Worship Yourself.   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Él, desde luego, predicaba con el ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/MJRF8xGzvj4?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/MJRF8xGzvj4?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-7401721708866822236?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/7401721708866822236/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/esbozos-de-manhattan-1.html#comment-form' title='39 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/7401721708866822236'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/7401721708866822236'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/esbozos-de-manhattan-1.html' title='Esbozos de Manhattan (1)'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><thr:total>39</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-4043446442046255347</id><published>2010-08-16T16:25:00.001-07:00</published><updated>2010-08-20T12:33:41.299-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Arte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nueva York'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>Patti &amp; Robert</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TGnPz16gW-I/AAAAAAAAAi4/lnawygxUVLA/s1600/PattiSmith3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 318px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TGnPz16gW-I/AAAAAAAAAi4/lnawygxUVLA/s320/PattiSmith3.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5506160508989889506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Hacía mucho tiempo que no me daba pena terminar un libro. Me quedaba sólo el capítulo final, que sabía, porque conozco la historia, que inevitablemente tenía que ser triste. Pero lo he retrasado unos días porque me daba pena terminarlo, casi como si estuviese retrasando una despedida que no por ello va a ser menos triste.&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Mis primeros días en Nueva York los he pasado acompañado por "Just kids", la historia de la relación de amor y amistad de Patti Smith y Robert Mapplethorpe durante veinte años, escrita por Smith en un estilo directo, casi infantil, que intenta en todo momento transmitir la inocencia de la relación entre dos chicos que se conocen vagabundeando en Nueva York a finales de los años 60 y que deciden unirse y no separarse hasta que cada uno encuentre su lugar en el mundo convulso del arte. Aunque uno toma mucho cariño a ambos personajes, la verdadera protagonista es la ciudad, que pasa en aquellos años una enorme crisis económica que contrasta sin embargo con un impresionante renacimiento artístico.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Poco antes de morir, Patti Smith le prometió a Robert Mapplethorpe que escribiría su historia. Ambos tenían inquietudes artísticas que no sabían bien cómo canalizar, y una necesidad imperiosa de ganar dinero para poder sobrevivir. Como decía antes, Smith lo cuenta todo con un halo de inocencia que no es fácil de conseguir, sobre todo cuando cuenta las experiencias de Mapplethorpe con todo tipo de drogas o sus trabajos alternativos de chapero. En ningún momento entra a juzgar que su novio, porque eran pareja, se acostase con otros hombres, primero por dinero pero poco a poco por placer. Ella misma robaba las revistas pornográficas que él empezó a utilizar en sus instalaciones, antes de empezar a tomas sus propias fotografías. El proceso de maduración artística y personal de ambos es fascinante.  Él tarda en encontrar la fotografía, ella tarda aún más en acercarse a la música. Ella prefiere mezclarse con el ambiente bohemio y artístico del Hotel Chelsea, por donde pasan Dalí, Ginsberg (que le tira los tejos y, al cabo de un rato, le pregunta: "¿Eres chica?" y cuando ella responde afirmativamente, él replica con cariño, "Me lo tendrías que haber avisado antes"), Sam Sheppard, de quien se hace amante, y gente como Tom Verlaine, que lanzaría su carrera musical.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Mapplethorpe se debate entre los bajos (realmente muy bajos) fondos y la alta sociedad, que le fascina, a la que quiere pertenecer. En esa dicotomía se desarrolla su obra más conocida, las fotografías de escenas de sexo duro y los retratos de las clases más pudientes de Manhattan.  Y entre sexo, retratos y fotografías de flores, todo ello en blanco y negro, con una estructura formal que recuerda sobre todo al arte clásico, con marcos que son parte integral de la escultura (Mapplethorpe siempre se consideró a sí mismo escultor), se creó la figura del artista que hoy conocemos. Cuya &lt;a href="http://www.mapplethorpe.org/"&gt;página web&lt;/a&gt; es de lo más taimado y suave que uno pueda imaginar, ni una polla, ni un látigo, y eso a pesar de que él siempre decía que jamás quiso hacer respetable el sexo extremo que practicaba y fotografiaba. Que eso era para iniciados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Antes de que Mapplethrope se convirtiese en referente de la escena artística de Nueva York en los años 80, y en referente asimismo de la tragedia del sida, Patti Smith había triunfado como estrella de un nuevo estilo de rock, con estética "punk" (en el libro cuenta que un día cogió unas tijeras y se cortó el pelo a hachazos: a partir de entonces todo el mundo empezó a fijarse en ella).  Se la recuerda sobre todo por "Because the night", canción compuesta por Bruce Springsteen cuya letra ella retocó. Pero en realidad es recordada por su imagen andrógina, su pelo a tijeretazos, sus sobacos din afeitar, su estilazo vistiendo, su cara de fea atractiva.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;La fotografía es de Robert Mapplethorpe.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0brHGJ6xqbk?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/0brHGJ6xqbk?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-4043446442046255347?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/4043446442046255347/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/patti-robert.html#comment-form' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/4043446442046255347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/4043446442046255347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/patti-robert.html' title='Patti &amp; Robert'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TGnPz16gW-I/AAAAAAAAAi4/lnawygxUVLA/s72-c/PattiSmith3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-5966230977232202614</id><published>2010-08-11T16:08:00.000-07:00</published><updated>2010-08-11T19:35:13.376-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nueva York'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>¿Menos es más?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TGNaXU96-nI/AAAAAAAAAiw/j9niBouojIo/s1600/Lule+(8).jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 208px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TGNaXU96-nI/AAAAAAAAAiw/j9niBouojIo/s320/Lule+(8).jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5504342526388796018" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;!--StartFragment--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Debe ser la incertidumbre de los momentos de cambio, pero me siento atraído estos días por entradas con título en forma de interrogante. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Leí hace años en algún lugar que una mudanza es la experiencia más traumática que una persona puede tener tras un accidente o la muerte de un ser querido. Yo ya he perdido la cuenta de las mudanzas que llevo a cuestas y lo único que puedo decir es que el tiempo y la experiencia no las convierten en algo más fácil y agradable. Tampoco sabría decir con certitud si llegar es mejor que marcharse, que es lo que mantengo cuando se me pregunta. Lo digo porque, al fin y al cabo, se empieza una nueva etapa y siempre hace ilusión montar una casa nueva, decidir dónde se va a dormir, comer, colocar la muñeca con bata de cola, ver la televisión o escribir el blog. Pero no estoy nada seguro, sobre todo porque el empaquetado tiene, necesariamente, un límite temporal en el horizonte, pero el desempaquetado puede durar siempre. Hay cajas que nunca se abren.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El problema se acentúa si se tiene que trabajar al mismo tiempo, y encima es un trabajo nuevo, que no por medianamente conocido y parecido en contenido al anterior deja de causar ligeros sobresaltos. Por mucho que mi querido marido le dé al callo a diario (y yo ayude por las tardes-noches) da la impresión de que nunca se va a acabar, de que siempre aparecerá otro exprime limones, un par de zapatos que hace más de 5 años que no me pongo y de los que ni me acordaba o los amuletos de mi etapa supersticiosa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;El año que he pasado viviendo en Washington DC me ha cambiado en gran medida la perspectiva de las cosas. Yo no soy propietario de una vivienda, pero es algo que tampoco me he planteado nunca en serio. Siempre he oído los cantos de sirena habituales, que me dicen que alquilando tiro el dinero, que tengo que pensar en mi jubilación, que si ahora es buen momento de comprar. Siempre hay alguien en mi país, en mi familia, en mi círculo de conocidos, que sabe mejor que yo lo que quiero o lo que necesito. No soy propietario de una vivienda pero sí lo soy (lo somos) de muchos libros, bastantes muebles, alfombras y objetos de todo tipo que viajan con nosotros allá donde vamos. Pero no nos llevamos nada a Washington. Volver a ver estos objetos, después de un año sin ellos, ha supuesto reencontrarme con un montón de conocidos a quienes me ha alegra volver a ver y en cuya compañía me encuentro a gusto. Pero también me he dado cuanta de que la gran mayoría de estas cosas me dan igual. De hecho me disgusta tener tanto, no me gusta mi aspecto acumulador, no necesito tener tantas cosas, es en el fondo algo obsceno, sobre todo cuando casi toas esas cosas son innecesarias. He estado pensando en la famosa frase de Mies van der Rohe “Menos es más” y he decidido aplicármela, aunque él se refiriese a ornamentación en arquitectura y lo mío está más en el terreno de Diógenes.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;Y sin embargo… Cada caja que he abierto tenía una sorpresa. Una primera edición del libro sobre el cual mi marido escribió su tesis doctoral y que le regalé por su 40 cumpleaños. Mi cuaderno de citas, en el que voy escribiendo frases que me gustan de libros que he leído y que tengo desde hace ni se sabe cuanto tiempo. Las fotos de mi perra, que son las únicas que tenemos enmarcadas y a la vista (con una de ellas, la que encabeza esta entrada, viajo siempre a cuestas). El dinosaurio de cartón, ya hecho polvo y que no se tiene en pie, que le compré hace 20 años en la Plaza Mayor a un niño con síndrome de Down y que he puesto en todas las oficinas en que he trabajado. Al ir ordenando libros en las estanterías me di cuenta que en la sección de biografías se suceden, alfabéticamente, las de tres hombres, poetas y escritores, fascinantes: Genet, Gil de Biedma, Gómez Jattin (ésta última, escrita por mi querido Traveler). Y me falta Gide. Conocí, por casualidad, a su hija y su nieta pero no tengo una biografía suya. Es algo que tengo que solucionar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;/span&gt;No es fácil deshacerse de las cosas que hemos ido acumulando y hay muchas, relacionadas o vinculadas a momentos memorables o seres queridos que no debemos nunca abandonar. Pero todas las demás, que son el grueso de lo que he comprado a lo largo de más de dos décadas no están vinculadas a mi vida y no tengo interés en conservarlas, por lo que se van a ir a las estupendas tiendas de beneficencia que hay en mi barrio, sobre el que tengo que escribir porque no tiene desperdicio. Bueno, la cazadora a anchas rayas horizontales en blanco, azul y amarillo y con hombreras me la quedo, que si no nadie se va a creer que tengo un pasado "pop". Y no, no insistáis, no va a haber foto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;!--EndFragment--&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-5966230977232202614?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/5966230977232202614/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/menos-es-mas.html#comment-form' title='29 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/5966230977232202614'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/5966230977232202614'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/menos-es-mas.html' title='¿Menos es más?'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TGNaXU96-nI/AAAAAAAAAiw/j9niBouojIo/s72-c/Lule+(8).jpg' height='72' width='72'/><thr:total>29</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7155067484752057057.post-6372964299167766993</id><published>2010-08-05T15:11:00.000-07:00</published><updated>2011-11-24T17:00:17.752-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Nueva York'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ardilla'/><title type='text'>¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué?</title><content type='html'>El dónde es Nueva York.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuándo es desde hace unos días y hasta no sé cuanto más pero espero que sean muchos años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cómo es algo más difícil de explicar. Si se refiere a cómo llegué aquí, fue en tren. Si se refiere a cómo es que estoy aquí, es porque tengo un nuevo trabajo que me ha traído aquí. Si se refiere a cómo me siento, la respuesta es sencilla: estupendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El por qué es laborioso y se entrecruza en parte con el cómo. Puedo explicar por qué escribo un blog, o por qué lo he llamado erratic squirrel. También puedo explicar de dónde sale la cita en francés que acompaña el título. O por qué éste está en inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El para qué es más fácil: para vosotros, queridos lectores y musas personales. Este blog lo escrito para vosotros y también para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Erratic squirrel” es un espacio de divagaciones erráticas escritas por mí, madrileño de nacimiento y neoyorquino ocasional (pero con aspiraciones de permanencia). Es un blog heredero de "The First Squirrel”, el blog que escribí durante los últimos 10 meses, cuando viví en Washington DC. Y éste era heredero de “Che Guevara and Debussy”, blog que escribí durante dos años largos, cuando vivía en Madrid. El título está en inglés porque así han sido los anteriores títulos. Y la cita está en francés porque soy así de cursi y de pretencioso. Es el verso final de un poema de Joachim du Bellay, poeta renacentista que se lamentaba del paso del tiempo y de la pérdida de inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero saber entreteneros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7155067484752057057-6372964299167766993?l=erraticsquirrel.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/feeds/6372964299167766993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/donde-cuando-como-por-que-para-que.html#comment-form' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/6372964299167766993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7155067484752057057/posts/default/6372964299167766993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://erraticsquirrel.blogspot.com/2010/08/donde-cuando-como-por-que-para-que.html' title='¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué?'/><author><name>Squirrel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07140369417674318756</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_agXz0lAr67U/TEr524G7S5I/AAAAAAAAAhs/ofeo5HcjRSA/S220/black_squirrel_665808c.jpg'/></author><thr:total>30</thr:total></entry></feed>
